La Serie mundial de póker (aquí va la historia) se originó en 1949 cuando Nicholas Dandolos se acercó a benny Binion con un desafío: Nicholas deseaba jugar póker contra el mejor jugador de High Stakes de póker que benny pudiera encontrar.
Binion acordó arreglar un encuentro con Johnny Moss, con solo una condición: Que al público le estuviera permitido observar el juego.
La historia menciona que esta partida duró por cinco meses con solamente los descansos para dormir. Al final Johnny Moss ganó tomando dos millones de dólares con él.
Años más tarde, en 1970, Binion decide revivir el emocionante torneo y lo llamaron la Serie Mundial de Póker. El primer ganador del torneo fue decidido por voto popular. No fue ninguna sorpresa Johnny Moss se llevo todo el dinero de nuevo. Ése fue el único torneo donde el público podía elegir al ganador.
La segunda Serie Mundial de Póker fue un torneo de eliminación pero Johnny Moss vino otra vez y lo tomó todo. No fue si no hasta después de la tercera Serie Mundial de Póker que realmente llegó a ser popular cuando Amarillo Slim tomó el "título" y comenzó seriamente a promover el póker.
La razón más grande del renombre de este torneo es que es un torneo abierto. Esto significa que absolutamente cualquier persona con diez mil dólares puede jugar. Ganarse un satélite de quinientos dólares en los juegos que preceden al evento principal puede llevarlo a las finales por un costo mucho más reducido.
Centenares de jugadores de póker se reúnen en las primeras rondas de la Serie Mundial de póker con la esperanza de recuperar sus diez mi dólares de nuevo.
Si usted lo logra, podría encontrarse sentado al lado de Phil Hellmuth o de Doyle Brunson. El juego que usted acaba de escoger, podría sacar al favorito jugador Phil Ivey del juego tan fácil como podría sacar a su vecino del torneo. Las increíbles descargas de adrenalina que usted recibe cuando esto sucede no es sólo reservado para la élite, está disponible para aficionados y favoritos y no hay nada como esto en todo el póker.
No hay mejor época como la actual para disfrutar de un juego de cartas en la red. Escoja un lugar pequeño y amigable donde pueda chatear con otros jugadores y donde esos otros jugadores estén más interesados en un 'buen juego' que en vaciarle los bolsillos en los primeros quince minutos.